domingo, 27 de febrero de 2011

Corrientes Filosoficas



Ética kantiana

La actitud de Kant frente a la problemática metafísica es por cierto, algo ambigua en tanto afirma por un lado que no conocemos ni podemos conocer el absoluto (puesto que el conocimiento humano se limita a la experiencia) pero, al mismo tiempo, considera al hombre un ente dotado de razón, facultad de lo incondicionado, de manera tal que la metafísica es considerada una necesidad natural en el hombre. El hombre no puede ser indiferente a la problemática metafísica, tal es la razón por la cual siempre tomamos alguna posición al respecto.

Kant busca resolver esta aparente contradicción, pero no en el plano gnoseológico sino en el moral, en el campo de la razón práctica (es decir, la razón en tanto determina la acción del hombre).

Si bien no podemos alcanzar el absoluto, sí tenemos cierto acceso a algo que se le acerca. Este contacto de aproximación se da en la conciencia moral, o la conciencia del bien y del mal, lo justo y lo injusto, lo que debemos hacer y lo que no debemos hacer. La conciencia moral, es para Kant, la presencia de lo absoluto o al menos, parte del absoluto en el hombre.

La conciencia moral manda de modo absoluto, ordena de modo incondicionado, nos dice: "me conviene ser amable con él porque así evitaré problemas", este sería un criterio de conveniencia. La conciencia moral dirá: "debo ser amable con el porque es mi deber tratar bien a la gente" y no importa si ello me cuesta la vida, la fortuna, o lo que fuere, el mandato de la conciencia no está condicionado por las circunstancias. Puede suceder que uno no cumpla con su deber, pero eso no le quita autoridad al mandato absoluto. El deber no supone conveniencias, satisfacciones o estrategias, es un fin en sí mismo.

La conciencia moral es entonces la conciencia de una exigencia absoluta que no se explica y que no tienen sentido alguno desde el punto de vista de los fenómenos de la naturaleza. En la naturaleza no hay deber sino tan solo suceder, una piedra no "debe" caer, simplemente, "cae".

La Ética Kantiana destaca por que a pesar de ser de raíz ilustrada tiene connotaciones religiosas, por lo que fue alabado por los filósofos cristianos, y criticado por los filósofos ateos.

Los dos puntos fundamentale

s de la ética Kantiana son los siguientes

· Demostrar la falsedad de toda doctrina moral que pretenda a apoyarse en consideraciones empíricas.

· Otorgar a la ética una base exclusivamente racional y apriorística.

Para comprender estos dos puntos hace falta saber que el empirismo consiste en la adquisición del conocimiento a través de la experimentación, es decir que para saber algo antes tienes que comprobarlo. Y apriorística se refiere a que sabes algo antes de comprobarlo mediante una deducción lógica.


Scheller y su teoría objetiva

Para contrarrestar este relativismo en el que cae la escuela subjetivista, Max Scheler propone una teoría en la que los valores deben ser considerados por lo que son y no únicamente por el agrado o el deseo del sujeto, con lo cual dota de objetividad a los valores y los instaura como el fundamento de su ética. Con esta postura tiene la necesidad de poner pie firme a la moral y estabilizarla. Los puntos que trataré en las siguientes líneas son: los depositarios de los valores, el apriorismo, la captación, la polaridad y la jerarquía.

En primer lugar, los valores deben de tener un depositario –para referirnos en los términos de Scheler– en el cual descansar, es decir, se deben de manifestar en algún objeto, pero es importante señalar que a pesar de esta relación entre el valor y el depositario u objeto, los dos tienen una existencia independiente, por ejemplo, enfoquémonos en el mural de Diego Rivera del Teatro de los Insurgentes, llamado La historia del teatro, y podemos decir que dicha obra es bella. Aquí hablamos del valor de la belleza que para manifestarse debe de estar contenido en algún depositario, en este caso la obra del muralista mexicano, o para decirlo con otras palabras, podemos hablar de la belleza del mural gracias a que existe y lo podemos ver y apreciar.


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